Cada revisión o sugerencia de Tilo sirve para pulir cosas que cuesta ver cuando uno está solo detrás. Cuando lees y relees tantas veces, estás tan encima de tu obra que es difícil apreciar si se está transmitiendo la idea, o si la redacción lleva a alguna confusión. Esos ojos extra para detectar errores y proponer mejoras resultan valiosísimos, y Tilo tiene unos ojos tan llenos de sensibilidad literaria que no pueden sino mejorar la obra que abordan.