
Corregir poesía exige algo que va más allá de la gramática: sensibilidad. La poesía tiene sus propias reglas y sus propias libertades. Mi trabajo es asegurar el uso correcto del lenguaje, la consistencia del ritmo y la métrica, y eliminar las ambigüedades que no sean intencionales. Soy poeta: sé desde adentro lo que estás haciendo.
¿Qué corrijo en tus poemas?
• Ortografía y uso del lenguaje.
• Consistencia en el ritmo y la métrica, cuando el autor la busca.
• Licencias poéticas: las respeto si son intencionales.
• Ambigüedades e incoherencias en el mensaje poético.
• Puntuación poética y uso de mayúsculas.